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Friday, 20 October 2017

SIN REMESAS CENTROAMERICA SE IRIA A LA BANCARROTA EN TRES MESES

'Si cortas ese flujo de remesas a El Salvador, Guatemala y Honduras estos se irían a la bancarrota en menos de tres meses', agregó Sergio Bendixen, de Bendixen y Asociados, que condujo la encuesta patrocinada por el Fondo Multilateral de Inversión del BID.

La cuarta parte de la población adulta en El Salvador, Guatemala y Honduras depende para su sustento básico de las remesas familiares provenientes de Estados Unidos (unos $5,000 millones anuales), las cuales representan un tercio de los ingresos monetarios de los receptores, concluye un nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las cifras de beneficiados --1.3 millones de personas en El Salvador, 1.5 millones en Guatemala y 600,000 en Hounduras-- convierten a estos tres países en la región que más envíos de dinero per cápita percibe en América Latina, según expertos.

El estudio, el primero en analizar con metodología científica el flujo de estas divisas en Centroamérica, confirmó que aunque los fondos recibidos son mayormente utilizados para los gastos corrientes de las familias, entre el 12 y 20 por ciento se canalizan hacia inversiones comerciales, la educación de los hijos y cuentas de ahorro. Otro importante hallazgo de la pesquisa, el cual hace más remoto el día en que los precios de estos envíos aminoren notablemente, es que cuatro de cada cinco receptores de giros en estas naciones no posee una cuenta bancaria, y más de dos terceras partes desconoce o no sabe operar los cajeros automáticos.

'Prácticamente es todo un continente (Centroamérica) donde el 25 por ciento de los adultos depende de la ayuda económica que le ofrecen sus familiares en Estados Unidos', afirmó Sergio Bendixen, de Bendixen y Asociados, que condujo la encuesta patrocinada por el Fondo Multilateral de Inversión (Fomin) del BID y el Centro Hispánico Pew. ?Es difícil pensar cómo podrían sobrevivir sin esta cantidad de dinero'.'Si cortas ese flujo, estos países se irían a la bancarrota en menos de tres meses', agregó.

A raíz de la profundización de las crisis económicas en la región y de mayor emigración en busca de mejores fuentes de sustento, los giros en América Latina y el Caribe, que en el 2002 superaron los $32,000 millones, se han multiplicado velozmente. Sólo entre el 2001 y el 2002, el alza fue de 17.6%, según el BID. Pero el crecimiento más drástico se ha producido en Centroamérica. En El Salvador, las remesas --que representan 15% del Producto Interno Bruto (PIB)-- aumentaron de $1,970 millones en el 2001 a $2,200 millones en el 2002. En Guatemala, donde el abismal incremento de las cifras refleja un mejor sistema de seguimiento y registro de los flujos, los giros se elevaron de $584 millones a $1,800 millones, y en Honduras, de $460 millones a $800 millones.

En Guatemala y Honduras, aproximadamente la mitad de los receptores dijeron que habían recibido envíos de dinero por sólo tres años o menos. Para realizar la investigación, se llevaron a cabo 3,024 entrevistas en la región durante los meses de junio y julio, y también se condujeron tres grupos focales de estudio. El margen de error es de más o menos 3.2 por ciento. 'Claramente se ve que en estos tres países --hasta en El Salvador, donde la migración tiene raíces más viejas-- el incremento en el flujo de remesas es enorme y muy reciente', indicó Roberto Suro, director de Pew, un centro de análisis en Washington, D.C. ``Antes de éste, no había habido un estudio a nivel regional que tratara de fijar esa tendencia'.

La investigación comprobó que el flujo de remesas es un factor de supervivencia más que de comodidad. Tres de cada cuatro receptores de giros en Centroamérica tiene ingresos mensuales menores a $400. En promedio, el salvadoreño recibe 10 remesas al año de $170 cada una; el guatemalteco 8 de $150 y el hondureño 8 de $170, apuntó la encuesta. Como se presumía, la mayoría de los familiares en Estados Unidos envían los giros a través de Western Union y otras agencias de despachos como Gigante Express, en El Salvador, y King Express, en Guatemala, que cobran comisiones de hasta 15%.

Considerando las altas sumas en este movimiento de capitales, los montos destinados a la inversión y, por consiguiente, al crecimiento de las economías locales, son significativos, dijo Bendixen. Muchos artesanos y pequeños productores en América Central, así como otros microempresarios, también adhieren el futuro de sus negocios a las remesas, con las cuales logran ampliar sus capacidades productivas, indicó Reynold Walter, presidente de la Red Centroamericana de Microfinanzas, un organismo que facilita la entrega de remesas en zonas rurales.

'La carencia de remesas para los microempresarios podría incluso afectar la misma supervivencia de sus negocios', subrayó Reynold, desde Ciudad de Guatemala. ``Estas son personas que, de otra forma, no tendrían acceso a estos recursos, porque no tienen colaterales como garantía para préstamos comerciales'.

 
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